Archivo por meses: septiembre 2013

La uva verdejo, icono de Cuatro Rayas

La uva verdejo tiene unas características muy peculiares y requiere unos cuidados precisos. El resultado es un vino que se puede consumir en cualquier época del año, acompañado no sólo de pescados o marisco, sino también de carnes blancas, arroces, pasta o guisos. Ángel Calleja, enólogo de Cuatro Rayas, nos explica las características del vino Cuatro Rayas.

¿Cuáles son las claves del vino verdejo?
AC.- En condiciones normales, la uva verdejo suele estar bien equilibrada en cuanto a acidez y azúcar. Hay que evitar oxidaciones en todo momento y hacer un buen control, tanto de la nitidez del mosto inicial como de la fermentación final. Y luego, cada maestrillo tiene su librillo. Hay que elegir la uva adecuada para conseguir el tipo de vino que quieres. Dentro de la misma uva se pueden hacer distintas tipologías de vino en función de cómo trabajes la fermentación y las levaduras que utilices.

¿Qué diferencia el verdejo de otros vinos?
AC.- Lo fundamental es el conjunto. Un verdejo no es diferente a otros vino blancos, pero si hay algo que lo caracteriza es su potencia aromática y sobre todo el cuerpo, su estructura. Todo esto conjugado con que tiene un precio muy competitivo, hace que esté bien posicionado en el mercado.

¿Ha alcanzado la DO Rueda su techo?
AC.- Siempre queda camino por recorrer. Yo llevo aquí desde 1975 y cada año se dice que se ha conseguido llegar al techo. Este año quizá lleguemos a los 100 millones de kilos de uva, ¿es ese el techo? No lo sé. Lo único que está claro es que la verdejo era una uva que hace 20 años apenas se conocía y en los últimos años se está conociendo mejor. Debemos seguir insistiendo en la promoción del vino, tanto a nivel nacional como internacional, porque la calidad está demostrada y el precio es equilibrado, por lo que probablemente no hayamos tocado techo.

¿El verdejo es un vino sólo de verano?
AC.- Ni mucho menos. Una de las grandes virtudes del verdejo es que aguanta muy bien el tiempo. De hecho, los sistemas de elaboración nuevos, como una cierta crianza sobre sus lías, con el fin de darle más estructura y más volumen, consiguen más longevidad. También, gracias a su estructura acida y a su equilibrio, el verdejo puede conseguir más longevidad que otros vinos blancos.

Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para tomarse un verdejo?
Si una vendimia se realiza en septiembre, los verdejos estarán en su momento óptimo de consumo en marzo, abril y mayo del año siguiente. Pero esto no quiere decir que no podamos consumir verdejo durante el resto del año. Un verdejo mantiene sus características durante un año y medio aproximadamente. Evoluciona, pero no quiere decir que sea a peor. Por encima de los dos años, un vino que está elaborado como joven, a lo mejor, ya ha perdido parte de sus características, pero para eso están los otros tipos de vinos que hacemos, como Cuatro Rayas Fermentado en Barrica, que tiene mucha más longevidad.

¿Qué podemos hacer para disfrutar mejor de una copa de Cuatro Rayas?
Al ser un vino blanco, apetece más tomarlo en verano ya que se toma frío. Lo ideal es tomarlo en torno a 6 u 8 grados porque luego se calienta en la copa. Pero el verdejo se puede tomar durante todo el año, ya que acompaña perfectamente a multitud de platos con los que poder disfrutar de una copa de Cuatro Rayas.

¿Cómo madura la variedad verdejo?

Si ayer hablábamos de la maduración de la variedad Sauvignon Blanc, hoy os enseñamos el mismo proceso en la variedad por excelencia de la D.O. Rueda, la Verdejo.

El proceso de maduración de la baya (uva) se llama envero. Se trata de una de las fases más importantes del ciclo de maduración de la uva en la que se produce un cambio en el color y en la forma. Así, las variedades blancas, como nuestros verdejos, se vuelven más amarillentas y traslúcidas.

Hemos querido enseñaros gráficamente este proceso para que podáis observar los cambios que se producen.

 

Tras el envero, la uva adquiere un aspecto más traslúcido, una consistencia más blanda y elástica.

 

En las semillas también se aprecia un cambio radical. Tras el envero alcanzan la maduración fisiológica, que se aprecia en el cambio de color que experimentan.


A estos verdejos todavía les quedan unos días de maduración para estar en su momento óptimo, posiblemente a principios de ocutubre se generalizará su recogida. Para la Sauvignon Blanc mañana es el día. En la madrugada del jueves al viernes comenzaremos a vendimiar algunas parcelas de esta variedad…. ¡Ya no queda nada! Os iremos enseñando la vendimia de primera mano, para que veáis de cerca todo el proceso de elaboración de una botella de Cuatro Rayas. Mientras tanto, ¡disfrutad con una copita de buen verdejo!

@CuatroRayas

Los preparativos de la vendimia

Dentro de muy pocos días comenzaremos la época más importante del año en las bodegas: La vendimia. Este año, como ya os hemos ido contando en anteriores post, viene retrasada debido al clima frío que hemos tenido hasta bien entrado el mes de junio. Aún así, se espera una calidad excelente, la uva está muy sana.

Desde el mes de agosto, el departamento de viñedo comienza su actividad frenética con la recogida de muestras diarias de cada parcela -Cuatro Rayas posee más de 2.100 hectáreas de viñedo repartidas en casi 900 parcelas-. El principal propósito de este muestreo es analizar el estado de maduración de la uva, para así comenzar a vendimiar en el momento óptimo.

Una de las cosas que podemos observar estos días previos es la maduración final del fruto, proceso que se llama “envero“, en el que la uva va adquiriendo azúcar y que es la antesala de la vendimia.

La variedad que comienza a vendimiarse es la Sauvignon Blanc cuyo ciclo vegetativo es más corto que el del resto y, por lo tanto, tiene una maduración más temprana. Continuaremos con las variedades Verdejo y Viura, para terminar con el Tempranillo a finales de octubre.

RACIMO DE SAUVIGNON BLANC DESPUÉS DEL ENVERO

Está previsto que la vendimia de los primeros Sauvignon Blanc comience en la madrugada de este mismo viernes. Exactamente 14 días más tarde que el año pasado. Los nervios en la bodega Cuatro Rayas están a flor de piel, comienza la cuenta atrás… 3, 2, 1….. ¡Arrancamos!

@CuatroRayas

La ciencia del verdejo

Septiembre es muy especial. ¿Por qué? Comienza la vendimia en la DO Rueda.

Este año Ángel Calleja, enólogo de Cuatro Rayas, afronta su 39ª vendimia. “En las vendimias siempre te pones nervioso, siempre hay algo nuevo: nuevas prácticas, nuevas experiencias, nuevas máquinas, nuevas instalaciones…”. Ángel, en la bodega desde 1975, asegura que “la previsión de la cosecha para este año será buena ya que la uva está muy sana y parece que tendremos una cantidad muy aceptable. Viene un poco más retrasada que en los últimos cinco años, en los que hemos empezado incluso a finales de agosto. En realidad, creo que este año viene en fechas normales de vendimia, es decir, más o menos para empezar en la segunda quincena de septiembre”.

¿Cómo puede ser innovadora una bodega como Cuatro Rayas, con más de 75 años de historia?
AC.- En el mundo de la enología se está innovando constantemente. Por ejemplo, este año, por primera vez, estamos seleccionando levaduras autóctonas de nuestras propias cepas con las que, después, haremos fermentar el vino. También, hemos hecho depósitos nuevos, más pequeños, para hacer vinos de una manera más especial, tenemos maquinaria de última tecnología y además, hemos renovado la manera de entrada de la uva, realizando análisis más exhaustivos de su calidad. Cada año surge algo nuevo.

¿Cómo se controla una producción de vino procedente de más de 2.000 hectáreas de viñedo?
AC.- Evidentemente, con un buen equipo compuesto por personas muy cualificadas, las cuales llevamos trabajando muchos años juntos en el viñedo y en la bodega. Es fundamental que haya un equipo que funcione, desde la preparación de la vendimia hasta en el último embotellado.

¿La tecnología hace que el vino actual sea mejor ahora que antes?
AC.- Antes y ahora el proceso para elaborar el vino es el mismo. Lo único que se ha hecho es aprovechar la tecnología para mejorar un proceso tradicional: el vino tiene que fermentar y la uva hay que pisarla para obtener el mosto. Por ejemplo, antes se prensaba con prensas hidráulicas y horizontales, y ahora se hace con prensas de membrana, que generan menos presión y tratan mejor la uva. Además, se trabaja con bases inertes, y sobre todo con mucha limpieza, lo cual es fundamental. En todo caso, siempre es necesario un equipo humano cualificado y un buen equipamiento para elaborar un buen vino. Se elaboran igual 10.000 kilos de uva que 100.000, siempre y cuando tengas los medios adecuados.

Cuatro Rayas, asentada en la tierra

El viñedo es uno de los productos agrícolas que provocan en las personas un mayor arraigo con su localidad, debido a los cuidados constantes que requiere. Por eso, uno de los pilares de Cuatro Rayas es afianzar que dentro del entorno rural, la gente permanezca en sus pueblos, que los jóvenes se puedan quedar en sus pueblos cultivando sus viñedos. Además, el precio de la uva hace que pueda ser un cultivo suficientemente rentable para los agricultores.

Según Ángel Calleja, enólogo de Cuatro Rayas, “está claro que en los pueblos de Segovia y Valladolid, en los que contamos con 2.100 hectáreas de cultivos, se hacen buenos vinos porque hay una buena variedad de uva, un buen terreno y un buen clima, pero falta un ingrediente muy importante. Si no existiera la tradición de viticultores que hay en estas zonas, probablemente el viñedo ya hubiera desaparecido como ha pasado en otros sitios”.

El viticultor es el encargado de cuidar del entorno y del viñedo. Son ellos los que conocen una a una todas sus cepas, saben cuales tienen un fallo o cuales hay que tratar mejor. Aman y cuidan sus viñas, ya que requiere muchos cuidados durante todo el año. “Esto nos demuestra que a nuestros viticultores su trabajo les encanta, y eso es algo que se nota en nuestros vinos”, afirma el enólogo.

La innovación y la evolución han permitido controlar mucho mejor el proceso de elaboración de los vinos. En España existen muchas y variadas zonas en las que se está implantando el verdejo, pero como afirma Ángel Calleja, “el terreno, el clima y la figura del viticultor influyen en que la uva que se da aquí no sea igual que en otros lugares”.