Archivo por meses: septiembre 2014

El viaje de la Verdejo

En el anterior post os hemos enseñado cómo se realiza la vendimia mecanizada en la D.O. Rueda, la Denominación de Origen más tecnificada de España, que también lo es en los siguientes procesos.

Nos quedamos con el tractor llegando con la uva a la bodega ¿Y ahora qué?

El primer paso es descargar la uva en las tolvas. Mientras, un operario se encarga de rociar la uva con nieve carbónica para mantenerla a una temperatura adecuada, y así conservar intacta su calidad. Continuamos el camino hasta la máquina despalilladora, donde se separa la uva del raspón.

Llegamos al siguiente paso: la maceración. Las uvas, ya en la máquina de prensado, se dejan en contacto con la piel y el mosto. Este proceso se realiza durante unas horas a una temperatura muy baja, en torno a 8 grados. Su duración es variable en función de las características de la uva o el vino que se quiera elaborar. Es Ángel Calleja, enólogo de Cuatro Rayas, quien decide el momento oportuno para pasar a la siguiente etapa.

En el tractor y en la tolva, debido a la presión que ejercen unas uvas contra otras, se genera un primer mosto que se separa del resto de la uva. Es lo que se denomina mosto yema, y es el de mejor calidad.

Comienza entonces el prensado. Las paredes de esta máquina “masajean” las uvas, tratándolas con sumo cuidado, para ir poco a poco obteniendo el mosto de su interior. Este proceso es tan delicado porque queremos evitar que las pepitas se rompan y den un sabor amargo al mosto.

¡Ya tenemos el mosto!

El viaje continúa y llegamos a los depósitos de acero inoxidable. Llevamos a cabo ahora lo que se conoce como desfangado estático. Sólo queremos quedarnos con el mosto que hemos obtenido de la uva. Por eso dejamos reposar el vino durante unas horas para que los hollejos, pepitas o partículas de cualquier tipo se depositen en el fondo. Entonces, se realiza un trasiego de un depósito a otro para quedarnos únicamente con el mosto limpio.

Llega el momento más importante: la fermentación, es decir, la transformación de mosto en vino, del azúcar de la uva en alcohol. En el depósito, las levaduras (microorganismos) que contiene la uva, se comen el azúcar del mosto, liberándose alcohol y anhídrido carbónico. Es muy importante controlar la temperatura (en torno a 16 grados) durante los aproximadamente 21 días que dura el proceso.

¡Ya tenemos vino!

Ahora realizaremos una serie de procesos para dar cuerpo y limpiar el vino.

El primero de ellos es el “battonage” o removido de lías, que consiste en remover el vino que aún está con sus posos de levaduras, a diario durante un tiempo determinado, como máximo cuatro meses. Con ello se consigue dar más estructura y cuerpo al vino.

Para limpiar el vino se realizan varios trasiegos, es decir, se pasa el vino de unos depósitos a otros, lo que hace que los restos sólidos queden en el anterior. Para eliminar las últimas sustancias en suspensión, primero se lleva a cabo la clarificación, mediante la bentonita, un tipo de arcilla que arrastra al fondo todos los residuos. Para finalizar se realiza la filtración, que deja el vino totalmente apto para el consumo.

Así es como se crea nuestro actor principal: ¡El Verdejo Cuatro Rayas! Pero, la tecnología no abandona la bodega. El siguiente paso es el embotellado… Pero eso para el próximo post 😉

La DO Rueda, a la vanguardia de la tecnología vitivinícola

 

Rueda es la Denominación de Origen más tecnificada de España. La innovación juega un papel fundamental en un proceso que comienza en la viña y finaliza en tu copa. Desde la recogida de la uva hasta el embotellado final, todos los pasos están controlados por medios humanos y técnicos especializados en la uva y vino que nos define: el Verdejo de Rueda.

Cuatro Rayas apuesta por el vino de calidad. Y para conseguirlo es clave emplear los medios más sofisticados. Salvo las cepas más antiguas, con más de cien años de vida y que por su forma “en vaso” se vendimian a mano, el resto de plantas se cosechan de forma mecanizada. Las vendimiadoras han sido clave en una recogida de la uva en su punto óptimo, ya que agilizan y acortan enormemente los tiempos de cosecha. Además, pueden trabajar de noche, lo que permite que la uva entre en bodega a una temperatura más baja y, por tanto sufra lo menos posible.

Es 24 de septiembre y nos vamos a vendimiar una finca entre La Seca y Pozaldez. Esta vez sí pudimos vendimiar de día, ya que la temperatura era fresca y la previsión era de lluvias por la noche. Jose, director técnico de viñedo de la bodega, cuenta que “no se puede recoger uva con la cepa mojada, ya que existe el riesgo de que entre dañada”.

Baja la suspensión hidráulica y subimos a la vendimiadora. Esta máquina es increíble: es como un “transformer” de película. Encaramos la espaldera y, tras dejar entre las ruedas el líneo, la máquina establece una velocidad de crucero entre 5 y 6 km/h. El movimiento interior sacude suavemente las uvas, de forma que éstas se desprenden del racimo. Sí, así es. La máquina es capaz de coger la uva madura sin dañar la planta, dejando el racimo intacto.

La uva menos madura no se desprende del racimo, por lo que así se garantiza que únicamente la uva perfecta formará parte de nuestro futuro vino. Un segundo proceso “despalilla” los restos que pudieran haberse introducido junto con la uva, de forma que en las tolvas sólo hay uva sana y perfectamente limpia. Hemos llegado al final del líneo. Giramos 180º y a por el siguiente.

La vendimiadora ha llenado las dos tolvas. Es el momento de la descarga sobre el remolque. Éste cumple también unas rigurosas características: de acero inoxidable o recubierto interiormente de pintura alimentaria. Todo el proceso es escrupulosamente higiénico, siendo muy estrictos con la limpieza previa y posterior de toda la maquinaria. El tractor se pone en marcha y enfila el camino a la bodega… Pero esto te lo contamos en el próximo post.


La máquina vendimiadora, el “transformer” de la viña de la DO Rueda

La pericia del operario es clave para situar la espaldera justo entre las ruedas de la vendimiadora

Los brazos centrales “sacuden” la planta para extraer de forma limpia la uva del racimo

Las impurezas se criban en el “despalillado”, expulsándolas al exterior

En las tolvas de la vendimiadora sólo entra uva limpia

Un remolque especial recibe la uva

La vendimia continúa

¡Feliz año Verdejo!

Ya sabéis que para nosotros la vendimia significa el comienzo de un nuevo año. Es el primer paso para disfrutar de los vinos de la nueva añada. Y, claro, era imprescindible hacer una gran celebración 😉

El viernes 19 de septiembre celebramos “el año nuevo” con una gran fiesta en la bodega y nos rodeamos de muy buena compañía. Los ganadores del concurso de “La Vendimia con otra Luz” que realizamos en nuestras redes sociales, disfrutaron de una visita a las instalaciones de la bodega. Vieron cómo llegaba y se descargaba la uva, algo que, aunque hayas visto mil veces, es ¡increíble! También probaron el mosto, 100% zumo de uva verdejo, y vieron los depósitos donde se produce el fenómeno de la fermentación. Nuestras dos líneas de embotellado, aunque en ese momento al ser de noche estaban paradas, les sorprendió mucho 🙂

 

Después tocaba ir a la viña. El tiempo nos dió una tregua y, con las precisas explicaciones de José Martín, director técnico de viñedo, conocimos las peculiaridades de las viñas. Además, pudieron comprobar de primera mano cómo funcionan las máquinas vendimiadoras ¡Incluso se subieron en una!

La visita llegaba a su fin, pero quedaba iluminar la viña. Aunque no pudimos lanzar todos los farolillos que teníamos preparados debido al viento, fue muy divertido y emotivo a la vez encenderlos y ver cómo los mensajes navegaban por encima de los viñedos.

Para terminar, había que recuperar fuerzas con una cena en La Seca. Los ganadores pudieron disfrutar un menú especial de vendimia, acompañado, como no podía ser de otro modo, por un Verdejo bien fresquito.

Fue un día perfecto. El año que viene no te lo puedes perder. Es… ¡La Vendimia con otra Luz! 😉

¿Quién la sabe meter? ;-)

¡Qué bien lo pasamos con la visita del Real Valladolid!

Primero recorrimos una parcela de nuestro viñedo más antiguo, que se vendimia a mano y de día, tradición sólo reservada para los vinos de Rueda de más alta calidad. Ya en la bodega, nuestro enólogo Ángel Calleja y el gerente de la bodega, Vicente Orihuela, guiaron la visita por las instalaciones, explicando el proceso completo de elaboración de vino verdejo. Pero al Real Valladolid le esperaba también una sorpresa en la parte final del recorrido… ¡¡ Una prueba de habilidad !!

 

¿En qué consistía? ¡Muy fácil! Dos barricas, una horizontal y otra vertical. Cuatro marcas en el suelo para marcar la distancia: 4, 8, 12 y 16 metros. Y un balón. Ahora… ¿quién se atreve a meter el balón en alguna de las dos barricas?

El primero en probar suerte fue Javi Chica. Y no falló. Después le tocó el turno a Johan Mojica, que demostró su precisión con el balón. Y para terminar, el presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, demostrando que no ha perdido su buena mano, encestó el balón en una de las barricas ¡Triiiiipleeee! ¡Impresionante! Como premio los tres se llevaron un diploma que acredita que ellos, ¡sí la saben meter! 😉

¡Ponte la pulsera de fiesta de Cuatro Rayas!

Comienzan las fiestas en Valladolid, con una ola de calor como telón de fondo. Por eso hemos pensado que el pañuelo de fiestas da mucho calor. Es mucho mejor una pulsera.

El domingo 7 de septiembre con motivo del partido que enfrentará al Real Valladolid con el Racing de Santander, repartiremos 1.000 pulseras entre todos los aficionados y personas que estén disfrutando de las casetas regionales.

¿Qué hago con esa pulsera? ¡Muy fácil! Comparte en twitter una foto de la pulsera puesta con el hashtag #4RayasPucela y entrarás en el sorteo de una invitación para ti y cuatro amigos para acompañar al primer equipo del Real Valladolid a la vendimia e instalaciones de la bodega Cuatro Rayas. Tienes de plazo hasta las 23:59 horas del domingo 14 de septiembre para mandarnos tu foto.

Un jurado de la bodega seleccionará las tres fotografías más originales y divertidas, que se publicarán en el perfil de Facebook (www.facebook.com/bodegacuatrorayas) el 15 de septiembre. La fotografía que más “me gustas” reciba hasta las 23:59 h. del propio 15 de septiembre, será la ganadora de la invitación.

Mucha suerte y ¡Aúpa #4RayasPucela!