Archivo por meses: marzo 2017

Un ‘vino 10’ para un hombre excepcional

La Seca, Valladolid (España). Bodega Cuatro Rayas acaba de alumbrar un nuevo gran vino que está llamado a hacerse un hueco entre los blancos de mayor prestigio de España. Tan grande como el hombre que figura en su etiqueta: Amador Diez De Íscar, el que fuera presidente de la bodega durante 21 años. ‘Amador Diez’, la marca que figura en la singular etiqueta confeccionada con madera, procede de uvas de los viñedos más viejos de Cuatro Rayas, en concreto de una selección realizada en parte de las mejores 10 hectáreas prefiloxéricas con más de 100 años situadas en Aldeanueva del Codonal (Segovia). Se trata del producto más artesanal y exclusivo de la Denominación de Origen Rueda y por tanto de la bodega fundada en 1935.

AMADOR DIEZ

Vendimiadas a mano y seleccionadas con esmerado cuidado, la botella es ya una realidad tras pasar un periodo de fermentación en barricas nuevas de 600 litros de roble francés, con bâtonnage durante ocho meses. Cabe destacar su elaboración con levaduras autóctonas propias de la bodega, algo único y al margen de las elaboraciones más comerciales y conocidas por los consumidores de los vinos de Rueda.

‘Amador 10’ será un vino recordado, como la extraordinaria persona que se esconde detrás de su etiqueta. Bodega Cuatro Rayas le debe muchas cosas a Diez De Íscar, una persona dotada de un extraordinario espíritu emprendedor, una visión empresarial y un carácter dialogante. Sin duda, fue el artífice del relanzamiento de la bodega- y el responsable del exitoso proceso de internacionalización y modernización que ha situado a la marca Cuatro Rayas como locomotora de la Denominación de Origen Rueda.

Con su recuerdo en la memoria y con su ejemplo vivo en el corazón de los viticultores de Rueda, Diez De Íscar nos convoca de nuevo en torno al vino, un sector al que dedicó toda su vida y que hoy le devuelve, en forma de gratitud, una pequeña parte de todo lo que hizo por la DO. ‘Amador 10’ es un vino diez inspirado en un hombre sobresaliente.

La poda de invierno en Cuatro Rayas

La poda es una de las prácticas más importantes que requiere el viñedo y de su correcta ejecución dependerá la producción de la próxima cosecha. No descubrimos nada, pero conviene recordarlo de vez en cuando, pues la poda no tiene la vistosidad de otras prácticas, como la mismísima vendimia, que pone punto y final al año de la vid. Sin embargo, esta tarea callada, concienzuda y precisa es determinante para la calidad de los futuros vinos. Con la poda se abre un nuevo ciclo de vida para la planta. Con ella mejoraremos su rendimiento y contribuiremos a mejorar también la calidad de los vinos que vendrán.


Desnudo el viñedo de fruto y hojas, es en este momento cuando los viticultores desenfundan sus tijeras para cortar varas, sarmientos y demás elementos innecesarios en la planta. La poda de los viñedos de Cuatro Rayas se hace todos los años, aprovechando el momento en el que la planta se encuentra en parada vegetativa. Esto sucede desde finales del mes de noviembre hasta finales de marzo o principios del mes de abril. La poda de invierno es tan importante, que de su correcta ejecución dependerá la producción de ese mismo año y la del siguiente.

La poda mediante el método ‘a vara y pulgar’ –el más extendido en nuestro ámbito geográfico- significa que, en cada brazo de la cepa, el viticultor dejará una vara con entre ocho y diez yemas. Además de una vara en cada brazo, también dejará un pulgar. Por lo tanto, cada planta se verá despojada de elementos inservibles quedándose, únicamente, con dos varas y dos pulgares. De este modo se controlan las dos siguientes campañas: la vara, para la vendimia de este año, y el pulgar, que anticipará, o preparará, la del año siguiente.


Todo el proceso de la poda está en manos de nuestros viticultores. Ellos deciden cuándo entrar en el viñedo con la tijera en la mano. Se trata de un proceso meticuloso y no está mecanizado. Es tanta la importancia de esta práctica para el viñedo, que se realiza desde los primeros años de vida de la planta. Es decir, durante los dos o tres primeros años –cruciales para la formación de la planta- la poda es ‘de formación’. Una vez superado este periodo, la poda se denomina ‘de producción’. Gracias a la poda, la planta se prepara para dar lo mejor de sí misma en los meses siguientes, siempre buscando el mejor rendimiento y calidad de las uvas, con las que se elaborarán los futuros vinos de Cuatro Rayas dentro de la DO Rueda.

 

 

Cuatro Rayas 2016 sauvignon blanc: A symphony of white flowers

There is no doubt that the grape, the vine that it comes from and the winegrower make up one of a winery’s strongest ‘teams’. If the team is well-trained, it is unbeatable, and it guarantees the success of the future wine. It is clear that no effort would be meaningful if the end consumer didn’t not feel satisfied when that first sip reaches his lips. We speak of the wine grower, but also of the winemaker, the oenologist, the marketer, the distributor and so many more professionals. Is there any greater satisfaction than that our wine be recommended by a sommelier, chosen by a customer for his appetizer or highly rated by a specialized buying advisor? Each time a new wine comes out, our winery is in the spotlight. The new vintages are subjected to review and have to face the music.

2017 is already well under way and, with it, the new vintages of the 2016 harvest. One of the more early wines is Cuatro Rayas sauvignon blanc, a product of this variety’s grapes, divided among the Valladolid areas of Serrada, La Seca and Rueda. In all, 120 hectares trained in espalier and picked during a night harvest. All of its virtues are unveiled in the wine glass: aromas of medium-high intensity with floral nuances (white flowers, violet notes) and tropical touches; intense herbal bottom with a hint of mint; notable acidity, lightness on the palate, very citric…

This wine’s production process follows the same parameters as for the verdejo. Once the grape enters the winery, we perform a special cold maceration for five hours. A light pressing is done next selecting only free-run juice. After that the must is cleaned through static settling. Then it is fermented for 15-20 days, using select yeasts. Racking and aging on lees to achieve higher volume top the whole process before getting to the bottling. Cuatro Rayas 2016 sauvignon: an exceptional wine that fulfills the expectations of the most demanding palate. Now available. Don’t be the last to try it.

Cuatro Rayas sauvignon blanc 2016: sinfonía de flores blancas

Nadie pone en duda que la uva, la cepa de la que procede y el propio viticultor conforman uno de los ‘equipos’ más sólidos de una bodega. Si el equipo está bien formado, es imbatible, y garantiza el éxito del futuro vino. Está claro que ningún esfuerzo tendría sentido si el consumidor final no se sintiera satisfecho cuando llega el primer sorbo a sus labios. Hablamos del viticultor, pero también del bodeguero, el enólogo, el comercial, el distribuidor y tantos profesionales más. ¿Hay mayor satisfacción que nuestro vino sea recomendado por un sumiller, elegido por un cliente en su aperitivo o bien puntuado por un prescriptor especializado? Cada vez que sale un vino nuevo, nuestra bodega está en el punto de mira. Las nuevas añadas se someten a examen y tienen que dar la cara.

El año 2017 ya ha echado a andar y, con él, las nuevas añadas de la vendimia de 2016. Uno de los vinos más madrugadores es el Cuatro Rayas sauvignon blanc, resultado de la uva de esta variedad, repartida entre los términos vallisoletanos de Serrada, La Seca y Rueda. En total, 120 hectáreas en espaldera y con recogida en vendimia nocturna. En la copa se descubren todas sus virtudes: aromas de intensidad media-alta con matices florales (flores blancas, notas violetas) y toques tropicales; fondos herbáceos intensos con notas a hierbabuena; acidez destacada, ligereza en boca, muy cítrico…

El proceso de elaboración de este vino sigue los mismos parámetros que el verdejo. Una vez que la uva entra en la bodega, se realiza una maceración pelicular en frío durante cinco horas. A continuación se hace un prensado ligero eligiendo únicamente mosto yema. Después se limpia el mosto mediante desfangado estático. A continuación, fermenta durante 15-20 días, utilizando levaduras seleccionadas. Trasiego y paso por lías para conseguir mayor volumen rematan todo el proceso hasta llegar al embotellado. Cuatro Rayas sauvignon 2016: un vino singular a la altura del paladar más exigente. Ya está en la calle. No seas el último en probarlo.