Archivo por meses: marzo 2018

Cuatro Rayas y su compromiso con el reciclaje

La bodega Cuatro Rayas acaba de adherirse al Plan Empresarial de Prevención de Residuos de Envases 2017-2019, dirigido al sector del vino y las bebidas espirituosas. La iniciativa parte de Ecovidrio, que es una entidad sin ánimo de lucro encargada de gestionar el reciclaje de todos los envases de vidrio de España. Está claro que el reciclaje es tarea de todos y un simple gesto, como el de depositar una botella en un contenedor verde, puede ayudar al conjunto de la sociedad si todos aportamos nuestro granito de arena.

La filosofía de Ecovidrio y el extraordinario trabajo que desarrollan desde hace dos décadas nos ha animado a firmar este acuerdo de colaboración, que tiene mucho que ver con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible. La primera línea de actuación a la que nos comprometemos se refiere a la adopción de medidas de reducción del peso de los envases primarios; es decir, en nuestro caso, la utilización de botellas más ligeras. Otro objetivo marcado tiene que ver con el peso de envases terciarios, en virtud del cual se reducirá el micraje del film estirable (para la paletización) y /o retráctil (para agrupar envases primarios); es decir, el plástico que envuelve los palés tendrá menos espesor, aunque mejorará sus propiedades elásticas.

Otro de los compromisos de Cuatro Rayas con Ecovidrio se refiere al aumento del porcentaje del material reciclado usado en nuestra bodega, y no solo de los envases, sino también de los embalajes de cartón. Esto último se refiere a las cajas genéricas de la bodega Cuatro Rayas, e incluso a los separadores del interior, que ya se están utilizando con material reciclado desde la adhesión al plan.

Como podéis comprobar, Cuatro Rayas aporta también su grano de arena en materia de reciclaje comprometiéndose con la sostenibilidad. Lo hacemos convencidos y estamos seguros de que el proyecto muy pronto crecerá con la ayuda y la responsabilidad de todos.

 

Cata del vino con mayor ‘solera’ de Cuatro Rayas

El ‘61 Dorado Rueda’ es el vino más antiguo de la Bodega Cuatro Rayas. Dicen que es
el más genuino y el de mayor solera. En nuestra casa nació hace más de medio siglo
como embotellado. Sin duda, es el que mejor representa la más pura tradición de los
vinos que se elaboraban y consumían en toda la zona de Rueda, mucho antes de que
llegaran los verdejos jóvenes, frescos y afrutados que hoy conocemos.

Ángel Calleja -rector y socio de la Bodega Cuatro Rayas y, durante más de cuatro
décadas, enólogo de la cooperativa- es un gran conocedor de la historia de este vino.
Ángel nos explica que el 61 no responde a una añada sino que, en realidad, tiene que ver
con la numeración de un depósito. Porque, al principio de todo, los viticultores
particulares hacían su propio vino en casa, hasta que se creó la cooperativa. Fue
entonces cuando fueron entregando el vino que tenían en sus casas y todas las
aportaciones terminaban en un depósito comunitario. Aunque había varios, el número
61 fue el mejor de todos, por eso todo el mundo quería comprar vino de allí. Esta es la
explicación del nombre del vino.

El ‘61 Dorado Rueda’ es un vino de licor, seco, fruto de la crianza oxidativa. Su
graduación no es inferior a los 15º y debe permanecer en roble, al menos, los dos
últimos años inmediatamente anteriores a su comercialización. Como en Bodega Cuatro
Rayas seguimos el método tradicional, el vino tiene dos tipos de crianza: biológica (que
desarrolla un velo de levaduras y se realiza en botas jerezanas) y oxidativa (en grandes
bocoyes de 640 litros que permiten el contacto del vino con la madera). En este tipo de
vino no podemos hablar de añadas, pues se sigue el sistema de criaderas y soleras.

 

Ángel Calleja y la actual enóloga de Cuatro Rayas, Elena M. Oyagüe, nos ayudan a
comprender mejor este vino a través del lenguaje de la cata. En su fase visual, es
brillante, limpio y dorado, fruto de la crianza oxidativa. Aromas propios de crianza
biológica -panadería y levadura-; y oxidativa -almendras, frutos secos-. Balsámico,
complejo, con notas amargas y muy largo. En cuanto a su armonización y consumo,
Elena recomienda tomarlo con una amplia variedad de quesos, mientras que Ángel se
decanta por las carnes de caza y guisos con alcachofas.

Cuatro Rayas brinda por la igualdad

El brindis que hoy nos hace levantar la copa se merece toda nuestra atención. Con ellas
en alto, un grupo de hombres y mujeres de la plantilla de Cuatro Rayas manifiesta su
apoyo por una causa social. Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer,
en esta ocasión todos han querido poner el acento en una reivindicación justa: la que
habla de igualdad. Sin embargo, esta demanda necesita la concienciación y colaboración
de todos. Porque el Día de la Mujer es sinónimo de reivindicación de derechos laborales
y oportunidades para todos, pero también pone sobre la mesa otros retos a los que la
sociedad debe responder, como la conciliación, la lucha contra los estereotipos o la
violencia de género. Alcanzar esos objetivos traerá consigo una sociedad más justa, más
libre y más igualitaria.

La inserción laboral de la mujer en la bodega Cuatro Rayas alcanza todos los ámbitos y
todos los estratos; de hecho, el 30% de la plantilla está formada por trabajadoras de
género femenino. De la decena de departamentos, varias mujeres ocupan cargos de
dirección y otras comparten sus responsabilidades con otros miembros de equipo de
trabajo. Hoy señalamos algunos ejemplos. La pionera fue Elena M. Oyagüe, que lleva
20 años trabajando en Enología y hoy es la directora de esta sección, tomando el testigo
de Ángel Calleja, recientemente jubilado. Ella está al frente de un departamento donde
también trabaja Roberto López, soriano de Almazán, licenciado en Químicas y Enología
y con una década de trayectoria en la bodega.


De izquierda a derecha, Roberto López (enólogo); María Estévez (Comunicación y Enoturismo); Raquel Fernández (Comercial de Exportación); Rebeca Altable (Departamento de Viñedo); Vicente Orihuela (director gerente); Susana Diez (vocal del Consejo Rector); Juncal González (responsable de Laboratorio); y Quique González (técnico de Viñedo).

 

Juncal González dirige el departamento de Laboratorio. Natural de La Seca, lleva doce
años vinculada a la bodega, y a ella llegó después de formarse como Técnico en Salud
Ambiental. Por su parte, Raquel Fernández es una de las tres mujeres comerciales que
trabajan en Exportación. Natural de Burgos, se formó en Económicas y tiene un master
en Comercio Internacional. En la imagen que ilustra este post, tiene a su lado a Rebeca
Altable, miembro del equipo del departamento de Viñedo. Ingeniero Técnico Agrícola y
Máster en Dirección y Gestión de Bodegas, trabaja codo a codo con Mercedes, y dos
hombres, Quique González y José Martín, este último responsable del equipo. María
Estévez es uno de los tres miembros de la parcela de Comunicación y Enoturismo, junto
a Álvaro y Sonia. Esta madrileña afincada en Valladolid es licenciada en Publicidad y
Relaciones Públicas y Máster en Dirección y Gestión de Bodegas de la Escuela de Negocios de Valladolid.

La foto de grupo la cierran Susana Diez, la única mujer vocal del Consejo Rector. Ella
representa a la masa de 300 socios cooperativistas, de la que casi una tercera parte está
formada por mujeres; y Vicente Orihuela, director gerente de la bodega. Orihuela
explica de qué modo la firma Cuatro Rayas trabaja, en los últimos años, en un plan
estratégico orientado a la mejora de la calidad de vida de sus trabajadores; de ahí que,
entre sus objetivos, figure la implantación de un Plan de Igualdad a corto plazo. Este
nuevo proyecto incluirá una serie de medidas que se implicarán especialmente en el
trabajo por la igualdad de género y su relación con aspectos comunes relativos a
horarios, relaciones personales y laborales, acceso al empleo y conciliación.