Archivo por meses: agosto 2018

La Vendimia de las Estrellas de Bodega Cuatro Rayas ya tiene fechas para el 2018

Con el comienzo de la vendimia, Bodega Cuatro Rayas retomará el próximo 14 de septiembre su actividad enoturística ‘Vendimia de las estrellas’ que, en pasadas ediciones, contó con una gran acogida. Este año, además se llevará a cabo ‘Vendimia al amanecer’, pensada para dar a conocer la vendimia más tradicional: la manual, y acercarla a un público más familiar.

En esta edición los viernes 14 y 21 de septiembre y los sábados 15 y 22 del mismo mes, fechas en las que se pronostica que los socios de la cooperativa desarrollen las actividades de vendimia, serán los ofertados para que todo aquél que quiera, pueda vivir de primera mano la actividad de la vendimia en la Denominación de Origen Rueda.

Como novedad, este año se incluirán dos sesiones durante las dos mañanas de los sábados 15 y 22 de septiembre, para visitar los viñedos y realizar la vendimia manual, a esto le seguirá la recepción de la uva en bodega, visita a las instalaciones donde se desarrollan las tareas de elaboración propias de esta época del año y finalmente, almuerzo acompañado de los vinos de la bodega.

Experiencias imprescindibles

· Vendimia de las estrellas: viernes 14 y 21 de septiembre, a las 20:30 (duración aproximada 3 horas). https://www.ticketea.com/entradas-cata-la-vendimia-de-las-estrellas-2018/

· Vendimia al amanecer: sábados 15 y 22 de septiembre, a las 10:30 (duración aproximada de 3 horas). https://www.ticketea.com/entradas-cata-la-vendimia-al-amanecer-2018/

· Precio: 30 euros por persona (por 1 adulto, 1 niño gratis)

· Compra tu entrada en Ticketea

Para más información: enoturismo@cuatrorayas.es / 647 740 517

’61’ Dorado, una nueva etiqueta para un vino de toda la vida

’61’  Dorado, primera marca embotellada de la cooperativa, renueva su imagen para seguir la línea del último producto de Bodega Cuatro Rayas: ’61’ Vermouth.

Con un dorado empolvado, que recuerda al interior de la botella, custodiado por el mítico 61 de la marca, guarda la esencia de lo que fue y la promesa de que, lo que se bebe, es un viaje al pasado, dónde los vinos son de licor y nos recuerdan a tostado.

Pocos saben que hubo un tiempo, no muy lejano, en el que los vinos generosos identificaron a los vinos de Rueda, Medina, La Seca, Serrada, Nava del Rey y casi todas las poblaciones vinícolas de la comarca. Este periodo llegó hasta los años 70, desde el último cuarto del siglo XIX. Buena muestra de ello son las innumerables bodegas subterráneas, con miles de barriles, botas, bocoyes y barricas que los cuberos construyeron en las cavidades subterráneas. Pues bien, todavía podemos hablar y degustar el último reducto enológico de estos vinos históricos, que seguían el sistema de criaderas y soleras de los vinos de Jerez. La bodega Cuatro Rayas conserva un vino blanco de estas características: el 61 Dorado. Casualmente, este tipo de vino permanece dentro de las categorías y tipologías que recoge el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda.

El reglamento recoge esta categoría de vino ‘Dorado’ y lo define como “un vino de licor seco obtenido por crianza oxidativa, que debe permanecer en roble, al menos, los dos últimos años antes de su comercialización; de color dorado con aroma y sabor ligeramente tostado por su larga oxidación en madera y de graduación no inferior a 15 grados”. Con el paso del tiempo, la tipología fue perdiendo protagonismo, dando paso a otro tipo de elaboraciones, aunque siempre con la variedad verdejo como principal bandera.

Evolución de la etiqueta de ’61’ Dorado

La bodega Cuatro Rayas nunca ha renunciado a esta tipología, de hecho, es la más representativa de su tradición elaboradora. Fue el primer vino que se embotelló en la bodega en el año 1950. En la añada fundacional de 1938, los socios decidieron llevar el vino a la bodega por primera vez e introducirlo en grandes tinos. Eligieron el mejor que tenían con un objetivo claro: elaborar añejado de forma comunitaria y en la casa de todos. Con los tinos cargados de vino, el depósito número 61 fue el mejor de todos, por eso decidieron que ese sería el nombre que lucirían las primeras botellas: Fino 61. Nacía entonces la primera marca comercial de la cooperativa.

Bodega Cuatro Rayas sigue fiel a esta tipología. Se sigue elaborando en criaderas y soleras, tal y como se hacía entonces. Hoy lleva el nombre de ‘Dorado Rueda 61’ y es el testigo más fiable de la tradición elaboradora del pasado. Este vino blanco (verdejo y palomino) adopta, por lo tanto, el apellido ‘dorado’ porque alude a su tiempo de crianza. Tiene una alta graduación (15,5º) y pasa por largas crianzas. El secreto está en las uvas sobremaduras, la fermentación y el propio sistema de soleras.