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Cuatro Rayas pone en valor la Palomino de Rueda con mil botellas de Dorado

Reivindica la uva protagonista en los albores de la DO Rueda y de la que la cooperativa protege una hectárea centenaria

La Seca, 4 de septiembre de 2019.- Bodega Cuatro Rayas saca a la venta, restringida mediante cupo dada su limitada producción, ‘61 Dorado en Rama’, un vino único que saca lo mejor de la uva Palomino en la Denominación de Origen Rueda, una uva condenada a su desaparición ya que tiene vetada su plantación, pero de la que la cooperativa lasecana mima cepas centenarias con el objetivo de continuar las elaboraciones primigenias de la zona. ‘61’ Dorado en Rama supone un fiel recuerdo del vino blanco generoso que fue en el Siglo de Oro, siendo asimismo el vino de la Corte en la época de los Reyes Católicos; rancio tuvo su máximo esplendor con la Orden Real de 1911 en la que se declaraba al vino Tierra de Medina como un vino especial similar a los de Jerez. Sin añada, esta selección supone la única saca de las botas en 2019.

El Palomino de Cuatro Rayas, de apenas una hectárea que data de un siglo, se vinifica a mitad con Verdejo centenario que refresca una selección de doce más uno bocoyes con flor. Los enólogos Elena M. Oyagüe y Roberto L. Tello, han catado más de un centenar de barricas, algunas con vinos de hace 60 años, seleccionando las mejores para elaborar un coupage excepcional. El vino, añejado en estos bocoyes, a semejanza de los sistemas de solera de Jerez, cuando pierde el velo de flor, al terminar la primavera, vive un proceso de oxidación que lo dora; de la bota a la botella sin clarificar ni filtrar este ‘Dorado En Rama’ es expresión perenne de las auténticas soleras de mediados del siglo XX en la ahora DO Rueda.

El vino lleva como bandera la marca 61. El Dorado fue el primer vino que se embotelló en la bodega. En la añada de 1938, los socios decidieron llevar el vino a la bodega por primera vez e introducirlo en grandes tinos. Eligieron el mejor que tenían con un objetivo claro: elaborar añejado de forma comunitaria y en la casa de todos. Con los tinos cargados de vino, el depósito número 61 fue el mejor de todos, por eso decidieron que ese sería el nombre que lucirían las primeras botellas: Nacía entonces la primera marca comercial de la cooperativa.

61 Dorado en Rama (94 puntos Peñín) y 61 Dorado (91 puntos Wine Spectator y 91 Peñín)

La Guía Peñín, referencia internacional, ha otorgado 94 puntos a ‘61 Dorado en Rama’ (50% Palomino y 50% Verdejo). En 2018, se llevó a cabo la última saca tradicional de ‘61 Dorado’ (75% Verdejo y 25 Palomino), que se vende ininterrumpidamente desde los años 50 del siglo pasado, un vino que en los último años ha recibido críticas muy positivas (91 puntos Peñín y 89 Parker) y al que Wine Spectator acaba de conceder 91 puntos en la revista que publica en octubre de 2019.

‘Dorado Rueda 61’, un vino con historia

Durante décadas, la comarca vitivinícola de Rueda fue muy conocida por la elaboración de vinos generosos. Se diferenciaban de los demás por su color tostado y su alta graduación. Pocos vinos se han identificado mejor con toda una comarca. Con el paso del tiempo, la tipología fue perdiendo protagonismo, dando paso a otro tipo de elaboraciones, aunque siempre con la variedad verdejo como principal bandera.

Bodega Cuatro Rayas nunca ha renunciado a esta tipología, de hecho, es la más representativa de su tradición elaboradora. Fue el primer vino que se embotelló en la bodega en el año 1950. En el año 1938, la jovencísima cooperativa no se inventaba nada nuevo, pero ya empezaba a concentrar los esfuerzos de sus socios que, hasta entonces, elaboraban esta tipología en sus propios domicilios siguiendo las pautas de trabajo heredadas de sus antepasados. En aquella añada de 1938, los socios decidieron llevar el vino a la bodega por primera vez e introducirlo en grandes tinos. Eligieron el mejor que tenían con un objetivo claro: elaborar añejado de forma comunitaria y en la casa de todos. Con los tinos cargados de vino, el depósito número 61 se reveló como el mejor de todos, por eso decidieron que ese sería el nombre que lucirían las primeras botellas: Fino 61. Nacía entonces la primera marca comercial de la cooperativa.

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Bodega Cuatro Rayas sigue fiel a esta tipología. Se sigue elaborando en criaderas y soleras, tal y como se hacía entonces. Hoy lleva el nombre de ‘Dorado Rueda 61’ y es el testigo más fiable de la tradición elaboradora del pasado. Este vino blanco (verdejo y palomino) adopta, por lo tanto, el apellido ‘dorado’ porque alude a su tiempo de crianza. Tiene una alta graduación (15,5º) y pasa por largas crianzas. El secreto está en las uvas sobremaduras, la fermentación y el propio sistema de soleras. Se define claramente por su color dorado, su aroma y su sabor ligeramente tostado.

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