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La DO Rueda, a la vanguardia de la tecnología vitivinícola

 

Rueda es la Denominación de Origen más tecnificada de España. La innovación juega un papel fundamental en un proceso que comienza en la viña y finaliza en tu copa. Desde la recogida de la uva hasta el embotellado final, todos los pasos están controlados por medios humanos y técnicos especializados en la uva y vino que nos define: el Verdejo de Rueda.

Cuatro Rayas apuesta por el vino de calidad. Y para conseguirlo es clave emplear los medios más sofisticados. Salvo las cepas más antiguas, con más de cien años de vida y que por su forma “en vaso” se vendimian a mano, el resto de plantas se cosechan de forma mecanizada. Las vendimiadoras han sido clave en una recogida de la uva en su punto óptimo, ya que agilizan y acortan enormemente los tiempos de cosecha. Además, pueden trabajar de noche, lo que permite que la uva entre en bodega a una temperatura más baja y, por tanto sufra lo menos posible.

Es 24 de septiembre y nos vamos a vendimiar una finca entre La Seca y Pozaldez. Esta vez sí pudimos vendimiar de día, ya que la temperatura era fresca y la previsión era de lluvias por la noche. Jose, director técnico de viñedo de la bodega, cuenta que “no se puede recoger uva con la cepa mojada, ya que existe el riesgo de que entre dañada”.

Baja la suspensión hidráulica y subimos a la vendimiadora. Esta máquina es increíble: es como un “transformer” de película. Encaramos la espaldera y, tras dejar entre las ruedas el líneo, la máquina establece una velocidad de crucero entre 5 y 6 km/h. El movimiento interior sacude suavemente las uvas, de forma que éstas se desprenden del racimo. Sí, así es. La máquina es capaz de coger la uva madura sin dañar la planta, dejando el racimo intacto.

La uva menos madura no se desprende del racimo, por lo que así se garantiza que únicamente la uva perfecta formará parte de nuestro futuro vino. Un segundo proceso “despalilla” los restos que pudieran haberse introducido junto con la uva, de forma que en las tolvas sólo hay uva sana y perfectamente limpia. Hemos llegado al final del líneo. Giramos 180º y a por el siguiente.

La vendimiadora ha llenado las dos tolvas. Es el momento de la descarga sobre el remolque. Éste cumple también unas rigurosas características: de acero inoxidable o recubierto interiormente de pintura alimentaria. Todo el proceso es escrupulosamente higiénico, siendo muy estrictos con la limpieza previa y posterior de toda la maquinaria. El tractor se pone en marcha y enfila el camino a la bodega… Pero esto te lo contamos en el próximo post.


La máquina vendimiadora, el “transformer” de la viña de la DO Rueda

La pericia del operario es clave para situar la espaldera justo entre las ruedas de la vendimiadora

Los brazos centrales “sacuden” la planta para extraer de forma limpia la uva del racimo

Las impurezas se criban en el “despalillado”, expulsándolas al exterior

En las tolvas de la vendimiadora sólo entra uva limpia

Un remolque especial recibe la uva

La vendimia continúa

Cuatro Rayas, asentada en la tierra

El viñedo es uno de los productos agrícolas que provocan en las personas un mayor arraigo con su localidad, debido a los cuidados constantes que requiere. Por eso, uno de los pilares de Cuatro Rayas es afianzar que dentro del entorno rural, la gente permanezca en sus pueblos, que los jóvenes se puedan quedar en sus pueblos cultivando sus viñedos. Además, el precio de la uva hace que pueda ser un cultivo suficientemente rentable para los agricultores.

Según Ángel Calleja, enólogo de Cuatro Rayas, “está claro que en los pueblos de Segovia y Valladolid, en los que contamos con 2.100 hectáreas de cultivos, se hacen buenos vinos porque hay una buena variedad de uva, un buen terreno y un buen clima, pero falta un ingrediente muy importante. Si no existiera la tradición de viticultores que hay en estas zonas, probablemente el viñedo ya hubiera desaparecido como ha pasado en otros sitios”.

El viticultor es el encargado de cuidar del entorno y del viñedo. Son ellos los que conocen una a una todas sus cepas, saben cuales tienen un fallo o cuales hay que tratar mejor. Aman y cuidan sus viñas, ya que requiere muchos cuidados durante todo el año. “Esto nos demuestra que a nuestros viticultores su trabajo les encanta, y eso es algo que se nota en nuestros vinos”, afirma el enólogo.

La innovación y la evolución han permitido controlar mucho mejor el proceso de elaboración de los vinos. En España existen muchas y variadas zonas en las que se está implantando el verdejo, pero como afirma Ángel Calleja, “el terreno, el clima y la figura del viticultor influyen en que la uva que se da aquí no sea igual que en otros lugares”.