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El pincho ‘tomamuestras’ de Cuatro Rayas, ¿para qué sirve?

La toma de muestras en vendimia es un proceso fundamental antes de empezar a recoger la uva. Ya nos hemos referido a ella, explicando las características de esta tarea, que se realiza de forma manual en las parcelas, recogiendo las bayas, una a una, e identificándolas de forma precisa. Después, todas pasan al Laboratorio, donde se evalúan pormenorizadamente, analizando el peso, el grado alcohólico y la acidez. Si los parámetros son correctos, se procederá a recoger la uva de las parcelas, pues solo cuando alcanza su momento óptico, la uva debe ser recolectada.

Sin embargo, con la uva ya vendimiada, hay un último muestreo que siempre realiza la bodega antes de descargar los remolques. Hoy en día se ha convertido en un proceso fundamental y se hace sobre la totalidad de las partidas de uva que entran en la Bodega Cuatro Rayas. Esta operación es posible con la ayuda de un brazo mecánico, popularmente conocido como ‘pincho tomamuestras’.

Este brazo articulado está equipado con un tornillo sin fin que se introduce en la carga varias veces, en sentido vertical, para tomar una pequeña cantidad de uva. Con la muestra recogida, esta se introduce en un pequeño depósito que, a su vez, pasa por el refractómetro. Es decir, aquí se vuelven a analizar los parámetros relativos a alcohol probable, ph y acidez, dado que la muestra es lo suficientemente representativa de toda la carga. Los datos se almacenan, aunque una última muestra pasa al Laboratorio, donde es analizada con tecnología infrarroja, que estudia otros parámetros, como el contenido en potasio, ácido málico y los índices sanitarios, entre otros.

 

Toma de muestras: del envero al final de la vendimia

Es uno de los procesos más importantes antes de iniciar la vendimia, pues determinará en qué momento podemos empezar a recoger la uva. Nos referimos a la toma de muestras, que siempre se hace a pie de parcela. El muestreo es fundamental para conocer el estado del viñedo antes de empezar a vendimiarlo. Si una uva no está madura, esto repercutirá en la calidad de los futuros vinos, por eso son tan importantes los controles en el viñedo justo antes de vendimiar.


De esta importante tarea se encarga el equipo técnico de viñedo de la Bodega Cuatro Rayas. Por lo general, suelen utilizar patrones de muestreo establecidos para que haya repeticiones y para que todas ellas se hagan en los mismos lugares. Es decir, en el mismo pago, en los mismos líneos y, casi, en torno a las mismas cepas.

Es importante saber que las muestras se toman al azar, pero el resultado del análisis nos proporcionará los mismos resultados que si la parcela se analizara al completo. Este proceso se realiza, de forma permanente, desde el envero (por lo general, a mediados de agosto) hasta el final de la vendimia. Y, en el caso de la Bodega Cuatro Rayas, se recogen muestras de casi la totalidad de las 2.300 hectáreas de cultivo de nuestros socios cooperativistas. Una vez recogidas y perfectamente identificadas, las muestras se trasladan inmediatamente al Laboratorio de la Bodega Cuatro Rayas.

Con las uvas en el Laboratorio, en primer lugar se procede a pesar las bayas. A continuación, se trituran, con lo que obtenemos el mosto, del que se analizará la acidez y el alcohol probable. Si los análisis alcanzan los parámetros deseados, los resultados se envían al Departamento de Viñedo, que empezará a organizar la recogida de la uva de las parcelas que han recibido el visto bueno… y en el menor tiempo posible.

De racimo a raspón

En alguna ocasión os hemos hablado de las ventajas de la vendimia mecanizada. Sus beneficios están relacionados con el ahorro de tiempo, los costes de recolección, una mayor precisión y la mejora en la calidad de la uva. Como os podéis imaginar, convertir el racimo en raspón en un tiempo récord y con todas las garantías es otra de las grandes ventajas de la práctica mecanizada. Si alguna vez os habéis preguntado cómo se despoja el grano de su ‘esqueleto’, os sacamos de dudas de inmediato. Como ya sabéis, la máquina de vendimiar ejecuta su trabajo a medida que avanza por cada liño. Va provista de una especie de ‘vareadora’, que sacude enérgicamente los racimos. Gracias a los movimientos vibratorios, la uva se desprende fácilmente del racimo y cae dentro de una cita transportadora que está alojada dentro de la máquina. Es tan efectiva esta práctica, que el 80% del racimo -vacío, claro está- se queda en la planta.

Pero, ¿qué pasa con el raspón que, irremediablemente, entra en la máquina? De eso se encarga una despalilladora interna que está alojada dentro de la máquina. Es tan efectiva, que consigue eliminarlo de forma inmediata antes de que la uva pase a la tolva. De este modo, la uva se despoja completamente del raspón y evita que cualquier elemento extraño pase a la prensa e impregne al mosto amargores indeseados. Como os podéis imaginar, el despalillado es un proceso esencial. Además, no solo libera a la uva del raspón, sino también de otros muchos restos herbáceos, como hojas y pequeños sarmientos.

En el caso de Bodega Cuatro Rayas, otra de las ventajas de despalillar de forma mecanizada es que se hace a pie de campo, así nos aseguramos que la uva que entra en la bodega está completamente libre de residuos. No obstante, todo el proceso que os hemos explicado culmina con una última revisión en bodega, una vez que el remolque entra con la carga de uva.

Viñedos centenarios, la uva más valiosa

Cuatro Rayas es uno de los escasos ejemplos en la Denominación de Origen Rueda que puede presumir de conservar viñedos centenarios. Esta ‘joya’ de la viticultura regional se encuentra entre Hornillos de Eresma (Valladolid) y Segovia, en concreto, entre las localidades de Santiuste de San Juan Bautista y Aldehuela del Codonal. Se localiza en parcelas relativamente pequeñas y con un marco de plantación muy amplio. Se desconoce cuándo fueron plantadas las viñas, pero está claro que lo hicieron los padres de los abuelos de nuestros actuales socios. Son cepas prefiloxéricas que no sucumbieron a la plaga que arrasó el viñedo de la Península Ibérica a finales del siglo XIX. Su resistencia (entonces) y la decisión de sus propietarios de cuidarlas con esmero hasta el día de hoy nos proporcionan un bello tesoro vitícola muy difícil de encontrar en el ámbito de la DO Rueda.

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Los viñedos centenarios de Cuatro Rayas forman parte del patrimonio de la bodega. Afortunadamente, las cepas siguen dando sus frutos aunque no con el mismo vigor de hace un siglo; como es natural, la producción es muy limitada, por eso es tan valiosa. Toda la uva se destina a la elaboración de un vino único, el blanco Cuatro Rayas Viñedos Centenarios, cuya primera añada vio la luz con motivo del 75 aniversario de la bodega. La uva procede, exclusivamente, de estos viñedos y es 100% verdejo.

Apenas 75.000 botellas cada campaña, que dan como resultado un vino blanco de uva verdejo, de color amarillo limón, brillante y con reflejos verdosos. Limpio, potente y fresco en nariz; aromas a fruta de hueso y vegetales frescos con un fondo de hinojo. Sabroso, envolvente, untuoso… Como tantas veces hemos definido, un ‘capricho’ de nuestro enólogo Ángel Calleja que se ha convertido en una joya para nuestra bodega. A pesar de su corto recorrido, es un vino que ya ha hecho historia… y promete seguir haciéndolo muchas añadas más.

Preparados, listos… ¡arranca la vendimia!

Cada año, la vendimia sube su listón. La cosecha de la uva es el examen del año, la reválida final, la prueba más exigente. Sin duda, el periodo del año más importante para cualquier bodega. Es ahora cuando el viñedo se apresura a madurar sus frutos, mientras que las bodegas se preparan para recogerlos después de un año de esmerados cuidados en la viña. Los responsables técnicos empiezan a tomar las primeras decisiones y, seguramente, una de las más arriesgadas sea la que da respuesta a la siguiente pregunta: “¿Cuándo empezamos a vendimiar?”. Maduraciones, acideces, grados, estado sanitario… todos los parámetros se analizan al milímetro, pues de su corrección dependerá la calidad de la uva y los futuros vinos.

Sauvignon Blanc, la primera variedad que se vendimia.

Sauvignon Blanc, la primera variedad que se vendimia.

La vendimia de 2016 ya ha dado el pistoletazo de salida en Cuatro Rayas. Los primeros majuelos comenzaron a vendimiarse el pasado 13 de septiembre y, como es habitual en el ámbito geográfico de la DO Rueda, la uva sauvignon blanc ha sido la primera variedad que ha empezado a recogerse. De momento, buen grado, buenas acideces y un ciclo vegetativo que se ha visto favorecido por las lluvias de los últimos días que, generosamente, están contribuyendo a regular las maduraciones tras demasiadas semanas sin recibir ni una sola gota de agua del cielo.

Viñedo de Sauvignon Blanc durante la vendimia

 

Entrada de la uva en bodega.

Descarga de la uva en las tolvas.

Descarga de la uva en las tolvas.

¿Cómo serán los futuros vinos de la añada de 2016 en Cuatro Rayas? Los impacientes que se hagan esta pregunta tendrán que esperar. De momento, hay que recoger toda la uva y todavía quedan muchas jornadas por delante. La vendimia se presenta larga y algo tardía, pero promete convertirse en una gran campaña. Pendientes del cielo y del refractómetro, nuestros socios cooperativistas y equipo técnico de la bodega se preparan para dar lo mejor de sí mismos a partir de ahora. La vendimia ha llegado y todos estamos listos. ¡Buena campaña para todos!

Vendimia nocturna en Bodega Cuatro Rayas

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¡Los amantes del mejor verdejo estáis de suerte! Todo aquél que lo desee tendrá la oportunidad de familiarizarse con la experiencia de la vendimia nocturna, rasgo distintivo de la D.O. Rueda.

Durante todos los viernes que dure la vendimia de este año (previsiblemente los día 16, 23 y 30 de septiembre) los interesados podrán disfrutar de la experiencia de la vendimia nocturna. La recogida de la uva en el viñedo a la luz de la luna, la recepción en la bodega y todos los secretos de la elaboración.

Además los asistentes podrán disfrutar de una selección de tapas y raciones maridadas con los vinos de Bodega Cuatro Rayas en la Tapería La Fragua

La hora de inicio (20.30 aprox.) y las fechas pueden variar según las necesidades de la vendimia.

IMPRESCINDIBLE RESERVA PREVIA:
Correo a comunicacion2@cuatrorayas.es
(Asunto del email: Vendimia nocturna. Nombre y apellidos y teléfono de contacto).

o llamando al 983 816 320 (ext. 3)

PLAZAS LIMITADAS a grupos de 10 personas cada jornada.
Transporte NO incluido.

 

Calentando para la vendimia 2015

Llega el momento cumbre del año para nosotros como bodega ¡La vendimia! Nos enfrentamos a la recta final. Tenemos previsto comenzar el 31 de agosto o el 1 de septiembre con la variedad de uva Sauvignon Blanc, que tiene un ciclo vegetativo más corto que las demás. Le seguirá las variedades Verdejo y Viura, y finalmente la Tempranillo.

Este año el tamaño del racimo es más pequeño del habitual, por lo que tiene un peso más bajo, pero eso sí, la calidad de la uva es espectacular. Las previsiones hablan de un porcentaje menor de uva en toda la D.O. Rueda (en torno a los 80 millones más o menos)

Antes del proceso de maduración (envero), por el cual la uva se transforma en fruto, la uva es un órgano verde más. Una vez que esto ocurre las posibles enfermedades a las que se enfrenta la viña dejan de atacar al fruto, atacando solamente al órgano verde (hojas o sarmientos). Debido a esto, los tratamientos se detienen. Estos se han realizado fundamentalmente por goteo y  de forma optimizada gracias a las mediciones que obtenemos en el campo durante todo el año.
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La DO Rueda, a la vanguardia de la tecnología vitivinícola

 

Rueda es la Denominación de Origen más tecnificada de España. La innovación juega un papel fundamental en un proceso que comienza en la viña y finaliza en tu copa. Desde la recogida de la uva hasta el embotellado final, todos los pasos están controlados por medios humanos y técnicos especializados en la uva y vino que nos define: el Verdejo de Rueda.

Cuatro Rayas apuesta por el vino de calidad. Y para conseguirlo es clave emplear los medios más sofisticados. Salvo las cepas más antiguas, con más de cien años de vida y que por su forma “en vaso” se vendimian a mano, el resto de plantas se cosechan de forma mecanizada. Las vendimiadoras han sido clave en una recogida de la uva en su punto óptimo, ya que agilizan y acortan enormemente los tiempos de cosecha. Además, pueden trabajar de noche, lo que permite que la uva entre en bodega a una temperatura más baja y, por tanto sufra lo menos posible.

Es 24 de septiembre y nos vamos a vendimiar una finca entre La Seca y Pozaldez. Esta vez sí pudimos vendimiar de día, ya que la temperatura era fresca y la previsión era de lluvias por la noche. Jose, director técnico de viñedo de la bodega, cuenta que “no se puede recoger uva con la cepa mojada, ya que existe el riesgo de que entre dañada”.

Baja la suspensión hidráulica y subimos a la vendimiadora. Esta máquina es increíble: es como un “transformer” de película. Encaramos la espaldera y, tras dejar entre las ruedas el líneo, la máquina establece una velocidad de crucero entre 5 y 6 km/h. El movimiento interior sacude suavemente las uvas, de forma que éstas se desprenden del racimo. Sí, así es. La máquina es capaz de coger la uva madura sin dañar la planta, dejando el racimo intacto.

La uva menos madura no se desprende del racimo, por lo que así se garantiza que únicamente la uva perfecta formará parte de nuestro futuro vino. Un segundo proceso “despalilla” los restos que pudieran haberse introducido junto con la uva, de forma que en las tolvas sólo hay uva sana y perfectamente limpia. Hemos llegado al final del líneo. Giramos 180º y a por el siguiente.

La vendimiadora ha llenado las dos tolvas. Es el momento de la descarga sobre el remolque. Éste cumple también unas rigurosas características: de acero inoxidable o recubierto interiormente de pintura alimentaria. Todo el proceso es escrupulosamente higiénico, siendo muy estrictos con la limpieza previa y posterior de toda la maquinaria. El tractor se pone en marcha y enfila el camino a la bodega… Pero esto te lo contamos en el próximo post.


La máquina vendimiadora, el “transformer” de la viña de la DO Rueda

La pericia del operario es clave para situar la espaldera justo entre las ruedas de la vendimiadora

Los brazos centrales “sacuden” la planta para extraer de forma limpia la uva del racimo

Las impurezas se criban en el “despalillado”, expulsándolas al exterior

En las tolvas de la vendimiadora sólo entra uva limpia

Un remolque especial recibe la uva

La vendimia continúa

Los nervios pre-vendimia

Hoy es el día. Por fin ha llegado la época más esperada del año para una bodega. Esta noche empezamos la vendimia en Cuatro Rayas.

Este año la vendimia se normaliza y comienza en una fecha idónea y habitual, eso sí, con casi un mes de diferencia con respecto a la del año pasado, que se retrasó debido a la climatología. La variedad que comenzamos a vendimiar es la Sauvignon Blanc, que tiene un ciclo vegetativo más corto que las demás. Esta noche vendimiaremos 5 parcelas, unos 85.000 kg. Después continuaremos con las variedades Verdejo y Viura, y finalmente con la Tempranillo.

Durante todo el mes de agosto, nuestro equipo encargado del cuidado de la viña ha estado analizando diariamente las más de 2.100 hectáreas de viñedo repartidas en casi 900 parcelas. El objetivo es analizar las muestras y saber cuál es es el momento idóneo para comenzar a vendimiar. Hoy es ese día de comenzar a recoger la Sauvignon, nuestros Verdejos aún tienen que esperar unos días 🙂

En Cuatro Rayas la vendimia se lleva a cabo de forma mecanizada y por la noche (comenzaremos a las 03.00 h) ya que se realiza mucho más rápidamente, se respeta al máximo la planta y se mantiene intacta la calidad de la uva evitando las horas de sol.

Esperamos una producción menor a la del año pasado, que fue una cosecha muy extensa, debido a la menor cantidad de precipitaciones que hemos tenido. Sin embargo, la calidad que se espera es excelente con uvas de menor tamaño, pero con una mayor concentración.

Ya se palpan los nervios, ya se siente el trajín. Es nuestra vendimia número 79 y la vivimos con el mismo entusiasmo cada año. Ya sólo queda ponerse manos a la obra y comenzar a recolectar las uvas que nos traerán los vinos de la nueva añada 🙂

3, 2, 1… ¡Arrancamos!

¡Feliz año 2014!

¡Ya termina 2013!

Para nosotros, uno de los años más complicados que hemos tenido profesionalmente hablando. Hemos tenido una de las vendimias más difíciles que se recuerdan, que ha salido adelante gracias al enorme esfuerzo de todo el personal y de los socios (gracias y enhorabuena una vez más). Ha sido también un año de nuevos retos, de nuevas inversiones, y nuevos proyectos. Un año de lucha constante…

¡Pero siempre intentamos poner una sonrisa a la vida! Así, hacer frente a las dificultades mucho más fácil. Y así terminamos el año con unas cifras muy exitosas. A falta de cerrar el año económico y de tener los datos finales, estimamos el crecimiento de ventas en un 4%. ¡Gracias, gracias y mil veces gracias! A todos los que nos seguís, los que compráis nuestros vinos, los que disfrutáis de ellos y, cómo no, gracias a toda la plantilla y a los socios de la cooperativa, ¡Sin nosotros no sería posible!

En lo personal también hemos tenido momentos malos, como la gran pérdida de Amador hace unos días. Amador Díez de Íscar fue presidente de la bodega durante 20 años. Todos le admirábamos enormemente. ¡Qué duro!

Cada uno de nosotros hemos atravesado momentos complicados, pero hay que hacer balance, y quedarse con lo bueno. ¡Hemos vivido otros muchos buenos! Y seguro que de todos ellos, de los buenos y de los malos, hemos aprendido algo.
Ya sabéis que “al final siempre sale el sol… Pero si no sale, ¡lo pintamos!”.


Os deseamos un año 2014 lleno de salud, de amor, de éxitos, de enseñanzas, de alegrías, de buenas compañías y de buenos brindis (¡Con verdejo Cuatro Rayas por supuesto! ;-))

¡¡FELIZ 2014!!

(¡Gracias a Juncal, nuestra “jefa” de laboratorio, que hizo esta foto tan chula! ¡Chin chin!)