Archivo de la etiqueta: vino blanco español

Custodio Zamarra: “El mejor vino es el que con arreglo a tu bolsillo te hace más feliz”

El reputado sumiller protagoniza la segunda de ‘Las charlas del vino español’ junto al periodista Javier Pérez Andrés. El restaurante Zalacaín, en el que Zamarra ha desempeñado su profesión durante más de 40 años, es el escenario de esta conversación en torno al mundo del vino

La Seca (Valladolid), 3 de julio de 2019.- Tras contar con el periodista especializado Carlos Delgado en la primera entrega de ‘Las charlas del vino español’, la segunda conversación de este espacio está protagonizada por uno de los sumilleres más reconocidos de España. Javier Pérez Andrés se sienta en esta ocasión a hablar con Custodio Zamarra, con el que ha compartido anécdotas y reflexiones en torno al sector del vino y a su evolución en los últimos 25 años. Zamarra, lleva a cabo una profunda reflexión sobre sector en España y hace hincapié, entre otros detalles, en que “el mejor vino es el que con arreglo a tu bolsillo te hace más feliz”. Apostilla, en este sentido, que “enológicamente no hay ningún vino que cueste más de 50 euros”, aunque “en los vinos no sólo se paga el contenido, también su historia”.

 

Resumen de la entrevista con subtítulos en inglés

Entrevista completa 

El escenario de esta charla ha sido el restaurante Zalacaín, en el que Zamarra fue sumiller más de 40 años y hasta su jubilación. Su historia en este afamado emblema madrileño de la gastronomía, así como la evolución de la sumillería y del vino en los últimos años son algunas de las piedras angulares sobre las que gira la conversación de Pérez Andrés y Zamarra. Así, tras poner en valor el recorrido experimentado por la vitivinicultura en nuestro país, el sumiller no ha dudado en afirmar que “España es uno de los países más importantes en el sector del vino en el mundo”. Pérez Andrés y Zamarra disfrutan de mesa y mantel maridando con Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias Cuvée, un Verdejo de colección de distribución exclusiva en hostelería y las mejores vinotecas del que el sumiller pone de manifiesto es “un verdejo realmente extraordinario”.

Cuatro décadas de dedicación al vino en Zalacaín
Custodio Zamarra es una de las personalidades más importantes del mundo de la sumillería en España. Ligado a la hostelería desde muy joven, su historia profesional en Zalacaín comenzó con tan solo 24 años, cuando se incorporó al equipo del restaurante madrileño. A partir de ahí, miles de vinos pasaron por las manos de Zamarra. Todo ello le convierte en una de las voces más autorizadas del panorama vinícola nacional.

Fomento de la cultura vitivinícola
‘Las charlas del vino español’ es un formato que apuesta por las nuevas tecnologías, con una distribución en exclusiva a través de las redes sociales. Capítulos de 30 minutos en los que se mostrará la reunión de grandes prescriptores del vino en nuestro país con Javier Pérez Andrés, periodista especializado cuya trayectoria le ha situado como líder de opinión en la información de vino, turismo y gastronomía en Castilla y León. En estos encuentros, pondrán en común sus opiniones, valores y criterios. Todo ello en una serie de conversaciones, que, por primera vez en España, generan un debate serio y cargado de conocimientos por parte de las voces más autorizadas del sector: periodistas, sumilleres y diferentes profesionales de reconocido prestigio. La iniciativa ‘Las charlas del vino español’ está patrocinada por Bodega Cuatro Rayas, referente de la DO Rueda. Con el vino de calidad como pilar fundamental, la bodega se centra con este nuevo formato en el conocimiento del sector vitivinícola de la mano de expertos.

Agradecimiento a Restaurante Zalacaín

Carlos Delgado, crítico: «La mejor zona estratégica para el vino en España es Castilla y León»

El periodista especializado protagoniza la primera de ‘Las charlas del vino español’, un nuevo formato de divulgación alrededor del mundo del vino, con el patrocinio de Bodega Cuatro Rayas y dirigido por el también periodista de agroalimentación y vino Javier Pérez Andrés

La Seca (Valladolid), junio de 2019.- Carlos Delgado, crítico de vinos del periódico ‘El País’, es el primer invitado de ‘Las charlas del vino español’, un novedoso formato de divulgación en el que expertos del sector vitivinícola compartirán conversaciones que giran en torno al vino y a la revolución que este ha experimentado en los últimos años. Este contenido que apuesta por las nuevas tecnologías y las RRSS para su difusión, patrocinado por Bodega Cuatro Rayas, contará con capítulos de 30 minutos que se emitirán completos en Youtube, en los que se mostrará la reunión de estos grandes prescriptores del vino en España con Javier Pérez Andrés, periodista especializado cuya trayectoria le ha situado como líder de opinión en la información de vino, turismo y gastronomía.

Resumen de la entrevista con subtítulos en inglés

Entrevista completa

En estos encuentros pondrán en común sus opiniones, valores y criterios. Todo ello en una serie de conversaciones, que, por primera vez, generan un debate serio y cargado de conocimientos por parte de las voces más autorizadas del sector: periodistas, sumilleres y diferentes profesionales de reconocido prestigio. Espacio Primavera 9, en el corazón de Madrid, es el escenario de la primera de estas charlas, mantenida con el periodista Carlos Delgado. Delgado reflexiona en esta conversación sobre el vino en nuestro país, tanto en lo referente a su historia como a su evolución. Además, el periodista aboga por la puesta en marcha de cambios en la manera de entender y disfrutar el vino, con propuestas como la importancia de fomentar la educación sensorial desde la infancia. Por lo que respecta a la situación actual, Delgado se ha mostrado categórico, asegurando que “la mejor zona estratégicamente hablando para el vino en España es la comunidad de Castilla y León”.

Como cierre de cada charla los invitados y Pérez Andrés disfrutan de mesa y mantel en restaurantes de renombre donde se marida Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias Cuvée, un Verdejo de colección de distribución exclusiva en hostelería y las mejores vinotecas. En el caso de la conversación de Javiér Pérez Andrés y Carlos Delgado la comida ha tenido lugar en el reputado restaurante vinoteca madrileño García de la Navarra.

Crítico enológico de referencia: 25 años en El País
La relevancia de Carlos Delgado en el sector se ve avalada por su amplia trayectoria en prensa especializada, tras más de 25 años como crítico enológico del diario El País. Además, es autor de libros como ‘Cien recetas magistrales’, ‘La cocina de los grandes chefs’, ‘El libro del vino’ o, más recientemente, el ‘Manual del Santo Bebedor’. También ha sido creador y comisario de eventos tan significativos como Vinoble, Sicer, TopWineSpain, La Calle de Baco o EspaiPriorat.

Apoyo a la cultura del vino
La iniciativa ‘Las charlas del vino español’ está patrocinada por Bodega Cuatro Rayas, una cooperativa referencia del mundo vitivinícola español y estandarte de la DO Rueda. Con el vino de calidad como pilar fundamental, la bodega se centra con este nuevo formato en el conocimiento del sector vitivinícola de la mano de los mayores expertos a nivel nacional.

Agradecimiento a Espacio Primavera 9 y a Restaurante Vinoteca García de la Navarra

’61’ Dorado, una nueva etiqueta para un vino de toda la vida

’61’  Dorado, primera marca embotellada de la cooperativa, renueva su imagen para seguir la línea del último producto de Bodega Cuatro Rayas: ’61’ Vermouth.

Con un dorado empolvado, que recuerda al interior de la botella, custodiado por el mítico 61 de la marca, guarda la esencia de lo que fue y la promesa de que, lo que se bebe, es un viaje al pasado, dónde los vinos son de licor y nos recuerdan a tostado.

Pocos saben que hubo un tiempo, no muy lejano, en el que los vinos generosos identificaron a los vinos de Rueda, Medina, La Seca, Serrada, Nava del Rey y casi todas las poblaciones vinícolas de la comarca. Este periodo llegó hasta los años 70, desde el último cuarto del siglo XIX. Buena muestra de ello son las innumerables bodegas subterráneas, con miles de barriles, botas, bocoyes y barricas que los cuberos construyeron en las cavidades subterráneas. Pues bien, todavía podemos hablar y degustar el último reducto enológico de estos vinos históricos, que seguían el sistema de criaderas y soleras de los vinos de Jerez. La bodega Cuatro Rayas conserva un vino blanco de estas características: el 61 Dorado. Casualmente, este tipo de vino permanece dentro de las categorías y tipologías que recoge el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda.

El reglamento recoge esta categoría de vino ‘Dorado’ y lo define como “un vino de licor seco obtenido por crianza oxidativa, que debe permanecer en roble, al menos, los dos últimos años antes de su comercialización; de color dorado con aroma y sabor ligeramente tostado por su larga oxidación en madera y de graduación no inferior a 15 grados”. Con el paso del tiempo, la tipología fue perdiendo protagonismo, dando paso a otro tipo de elaboraciones, aunque siempre con la variedad verdejo como principal bandera.

Evolución de la etiqueta de ’61’ Dorado

La bodega Cuatro Rayas nunca ha renunciado a esta tipología, de hecho, es la más representativa de su tradición elaboradora. Fue el primer vino que se embotelló en la bodega en el año 1950. En la añada fundacional de 1938, los socios decidieron llevar el vino a la bodega por primera vez e introducirlo en grandes tinos. Eligieron el mejor que tenían con un objetivo claro: elaborar añejado de forma comunitaria y en la casa de todos. Con los tinos cargados de vino, el depósito número 61 fue el mejor de todos, por eso decidieron que ese sería el nombre que lucirían las primeras botellas: Fino 61. Nacía entonces la primera marca comercial de la cooperativa.

Bodega Cuatro Rayas sigue fiel a esta tipología. Se sigue elaborando en criaderas y soleras, tal y como se hacía entonces. Hoy lleva el nombre de ‘Dorado Rueda 61’ y es el testigo más fiable de la tradición elaboradora del pasado. Este vino blanco (verdejo y palomino) adopta, por lo tanto, el apellido ‘dorado’ porque alude a su tiempo de crianza. Tiene una alta graduación (15,5º) y pasa por largas crianzas. El secreto está en las uvas sobremaduras, la fermentación y el propio sistema de soleras.

Cuatro Rayas y su compromiso con el reciclaje

La bodega Cuatro Rayas acaba de adherirse al Plan Empresarial de Prevención de Residuos de Envases 2017-2019, dirigido al sector del vino y las bebidas espirituosas. La iniciativa parte de Ecovidrio, que es una entidad sin ánimo de lucro encargada de gestionar el reciclaje de todos los envases de vidrio de España. Está claro que el reciclaje es tarea de todos y un simple gesto, como el de depositar una botella en un contenedor verde, puede ayudar al conjunto de la sociedad si todos aportamos nuestro granito de arena.

La filosofía de Ecovidrio y el extraordinario trabajo que desarrollan desde hace dos décadas nos ha animado a firmar este acuerdo de colaboración, que tiene mucho que ver con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible. La primera línea de actuación a la que nos comprometemos se refiere a la adopción de medidas de reducción del peso de los envases primarios; es decir, en nuestro caso, la utilización de botellas más ligeras. Otro objetivo marcado tiene que ver con el peso de envases terciarios, en virtud del cual se reducirá el micraje del film estirable (para la paletización) y /o retráctil (para agrupar envases primarios); es decir, el plástico que envuelve los palés tendrá menos espesor, aunque mejorará sus propiedades elásticas.

Otro de los compromisos de Cuatro Rayas con Ecovidrio se refiere al aumento del porcentaje del material reciclado usado en nuestra bodega, y no solo de los envases, sino también de los embalajes de cartón. Esto último se refiere a las cajas genéricas de la bodega Cuatro Rayas, e incluso a los separadores del interior, que ya se están utilizando con material reciclado desde la adhesión al plan.

Como podéis comprobar, Cuatro Rayas aporta también su grano de arena en materia de reciclaje comprometiéndose con la sostenibilidad. Lo hacemos convencidos y estamos seguros de que el proyecto muy pronto crecerá con la ayuda y la responsabilidad de todos.

 

La caña de azúcar ya ‘cierra’ la gama Cuatro Rayas

En alguna ocasión ya os hemos hablado del cierre de la botella, de todo el proceso que se desarrolla en torno a él y, sobre todo, de los materiales que se emplean. Junto a los tapones de corcho, los sintéticos y los naturales, ahora se suma una nueva incorporación, que cierra toda la gama de vinos Cuatro Rayas. Nos referimos al tapón elaborado con polímetros derivados de la caña de azúcar.

Este tipo de tapón novedoso ofrece cierres de alta calidad, aunque su principal ventaja tiene que ver con que ofrece un extraordinario control de la entrada de oxígeno dentro de la botella. Además de la gestión de oxígeno, otra de sus particularidades es que es el primer tapón del mundo con huella de carbono prácticamente nula para los vinos de calidad.

Otra de las ventajas de este tipo de taponado es que no aporta defectos al vino. Y, además, aporta una excelente acción mecánica en el cierre; en otras palabras, tapona muy bien y mantiene buenas condiciones de cerrado, al menos, durante cinco años. Sin duda, toda una innovación para el sector del vino que, en este caso, se beneficia de una materia prima vegetal tan extraordinaria como es la caña de azúcar. Ecológico, sostenible, innovador, de fácil extracción y con todas las garantías para la conservación del vino. Así son los nuevos tapones que cierran las botellas de vino de la Bodega Cuatro Rayas. ¿Se puede pedir más?

¡Bienvenido, Cuatro Rayas Verdejo 2017!

Ya está en la calle: el blanco Cuatro Rayas Verdejo de la añada de 2017 ha empezado a descorcharse. La primera semana de diciembre del año que acabamos de despedir ha recibido, por todo lo alto, a uno de los vinos de mayor personalidad de nuestra bodega. La botella, el corcho y la cápsula que lo cierra han puesto el punto y final a un largo proceso que empezó cuando terminó la anterior cosecha de uva, en el otoño de 2016. Después llegó el invierno y la poda, aparecieron las primeras yemas, luego las hojas y más tarde los primeros botones. Llegaron las bayas, los racimos, el envero y las maduraciones. Y, de nuevo, la vendimia: la de la añada de 2017. El fruto de la vid que hoy tenemos la oportunidad de llevarnos a los labios procede de aquí.

Muchos nos preguntan por la calidad de la uva verdejo que ha hecho posible este nuevo vino y no podemos decir más con menos palabras: su calidad es excepcional. Lo confirma la enóloga Elena Martín Oyagüe, responsable de la elaboración del vino, y lo reafirman los consumidores que han tenido ocasión de probar esta primicia. Elena explica que el proceso de elaboración se inició con las fermentaciones en ‘inox’ en torno a quince grados –y durante 21 días-, aunque anteriormente la uva se había macerado en prensa para extraer los aromas.

El resultado es un vino para quitarse el sombrero. Las notas de cata nos descubren, en la fase visual, un color amarillo pálido con reflejos verdosos, brillante. En nariz es potente, con fruta blanca tropical y fondos de fruta cítrica. En boca es extraordinariamente fresco. Intenso y con buena acidez, en retronasal se manifiesta mucha fruta blanca y un característico fondo de hinojo. Como siempre, es aconsejable degustarlo a una temperatura óptima. Armoniza de maravilla con cualquier tipo de plato, producto o receta, aunque es ideal servirlo acompañado de aperitivos, pescados y mariscos. ¡Salud!

Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias Sauvignon Blanc

Pocas cosas nos llenan de más satisfacción como descorchar una botella y catar el vino que contiene. Nos entusiasma observar cómo se descubre ante los sentidos, la complejidad de sus matices, su color, el aroma que desprende y cómo se comporta cuando lo llevamos a la boca. En el siguiente vídeo podéis seguir la cata del blanco Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias Sauvignon Blanc.

Nos guía en la cata la enóloga Elena Martín Oyagüe, sucesora del también enólogo Ángel Calleja, con quien ha trabajado, codo a codo, durante dos décadas. Ella firma esta selección especial, elaborada con uvas procedentes de viñedos plantados en 1990 y que hoy suman cuatro hectáreas. Si tenéis la ocasión de seguir esta cata con un Cuatro Rayas Cuarenta Vendimias (sauvignon blanc) delante, comprobaréis que la descripción se ajusta, perfectamente, al vino que vais a probar.

Elena conoce muy bien este vino y, entre todas sus cualidades, destaca de él su color, amarillo pálido brillante. También su nariz fresca, con aromas a frutas cítricas, hierbabuena y flores blancas. En boca se manifiestan, de nuevo, las frutas cítricas, y presenta una refrescante acidez. A la hora de armonizar, el abanico de platos y productos es tan amplio como el gusto del consumidor, pero sabemos bien que nunca defrauda si lo hacemos acompañar con pescados, mariscos, sopas y cremas frías. Deseamos que disfrutéis de este vino tanto como lo hacemos nosotros cuando descorchamos una botella. ¡Salud!

El pincho ‘tomamuestras’ de Cuatro Rayas, ¿para qué sirve?

La toma de muestras en vendimia es un proceso fundamental antes de empezar a recoger la uva. Ya nos hemos referido a ella, explicando las características de esta tarea, que se realiza de forma manual en las parcelas, recogiendo las bayas, una a una, e identificándolas de forma precisa. Después, todas pasan al Laboratorio, donde se evalúan pormenorizadamente, analizando el peso, el grado alcohólico y la acidez. Si los parámetros son correctos, se procederá a recoger la uva de las parcelas, pues solo cuando alcanza su momento óptico, la uva debe ser recolectada.

Sin embargo, con la uva ya vendimiada, hay un último muestreo que siempre realiza la bodega antes de descargar los remolques. Hoy en día se ha convertido en un proceso fundamental y se hace sobre la totalidad de las partidas de uva que entran en la Bodega Cuatro Rayas. Esta operación es posible con la ayuda de un brazo mecánico, popularmente conocido como ‘pincho tomamuestras’.

Este brazo articulado está equipado con un tornillo sin fin que se introduce en la carga varias veces, en sentido vertical, para tomar una pequeña cantidad de uva. Con la muestra recogida, esta se introduce en un pequeño depósito que, a su vez, pasa por el refractómetro. Es decir, aquí se vuelven a analizar los parámetros relativos a alcohol probable, ph y acidez, dado que la muestra es lo suficientemente representativa de toda la carga. Los datos se almacenan, aunque una última muestra pasa al Laboratorio, donde es analizada con tecnología infrarroja, que estudia otros parámetros, como el contenido en potasio, ácido málico y los índices sanitarios, entre otros.

 

Toma de muestras: del envero al final de la vendimia

Es uno de los procesos más importantes antes de iniciar la vendimia, pues determinará en qué momento podemos empezar a recoger la uva. Nos referimos a la toma de muestras, que siempre se hace a pie de parcela. El muestreo es fundamental para conocer el estado del viñedo antes de empezar a vendimiarlo. Si una uva no está madura, esto repercutirá en la calidad de los futuros vinos, por eso son tan importantes los controles en el viñedo justo antes de vendimiar.


De esta importante tarea se encarga el equipo técnico de viñedo de la Bodega Cuatro Rayas. Por lo general, suelen utilizar patrones de muestreo establecidos para que haya repeticiones y para que todas ellas se hagan en los mismos lugares. Es decir, en el mismo pago, en los mismos líneos y, casi, en torno a las mismas cepas.

Es importante saber que las muestras se toman al azar, pero el resultado del análisis nos proporcionará los mismos resultados que si la parcela se analizara al completo. Este proceso se realiza, de forma permanente, desde el envero (por lo general, a mediados de agosto) hasta el final de la vendimia. Y, en el caso de la Bodega Cuatro Rayas, se recogen muestras de casi la totalidad de las 2.300 hectáreas de cultivo de nuestros socios cooperativistas. Una vez recogidas y perfectamente identificadas, las muestras se trasladan inmediatamente al Laboratorio de la Bodega Cuatro Rayas.

Con las uvas en el Laboratorio, en primer lugar se procede a pesar las bayas. A continuación, se trituran, con lo que obtenemos el mosto, del que se analizará la acidez y el alcohol probable. Si los análisis alcanzan los parámetros deseados, los resultados se envían al Departamento de Viñedo, que empezará a organizar la recogida de la uva de las parcelas que han recibido el visto bueno… y en el menor tiempo posible.

La vendimia manual en Cuatro Rayas

Cuando llega la vendimia, todo el engranaje de una bodega se pone en marcha. A pleno rendimiento trabajan tractores, remolques, tolvas de recepción, máquinas y todo el personal técnico de la bodega. También ejercen una labor fundamental los vendimiadores pues, aunque casi la totalidad del viñedo de Cuatro Rayas se vendimia de forma mecanizada, los que están plantados en vaso exigen la recogida de forma manual.

Hoy nos hemos acercado al viñedo de los hermanos Ignacio y Jacinto Martín, situado en el Pago Bodeguilla de Serrada (Valladolid). Ambos son socios viticultores de Cuatro Rayas y estos días las cuadrillas de vendimiadores se emplean a fondo para recoger la uva. El proceso es completamente manual. Los cestos y cuévanos de antaño hoy dan paso a las cajas, donde se depositan los racimos recién cortados, de uno a uno, descartando los dañados. El proceso exige una cierta delicadeza y una cierta destreza en el manejo, que a veces roza la pura artesanía, desde el corte con la tijera hasta su depósito en las cajas. Una vez llenas, las cajas se conducen a los remolques, que trasladarán la carga a la bodega en el menor tiempo posible. De este modo, se preservará al máximo la temperatura y la calidad de la uva.

La conversación con Jacinto Martín nos permite recordar lo distintas que eran las vendimias de antaño, cuando todo –absolutamente todo- se recogía a mano. Poco tenía que ver con la actividad económica que hoy genera la venta y elaboración del vino: sencillamente, la vendimia era una fiesta que se celebraba por todo lo alto y tenía un carácter familiar. Difícil de olvidar la estampa de los majuelos, llenos de niños, ancianos, personas de todas las edades, vecinos de los pueblos del entorno, animales de carga, carros, cestos de uva…

Con el paso del tiempo llegaron los primeros cambios y la mecanización convirtió la vendimia en algo completamente distinto. Las primeras máquinas llegaron a la zona en la década de los 80 del siglo pasado, provenientes de Francia. Aunque los viticultores las veían con cierto recelo, muy pronto pudieron comprobar sus ventajas: recogían la uva a gran velocidad y ahorraban muchos costes, sobre todo los relacionados con la mano de obra. Sin embargo, a pesar de la mecanización, viñedos en vaso tan valiosos como los que conservan algunos socios de la bodega Cuatro Rayas bien merecen el cuidado y la atención de la mano del hombre, en primera persona.

Puedes ver el vídeo haciendo click aquí